Sabado, Agoso 30, 2008

Cronología de la construcción de nuestra Parroquia

ANTECEDENTES.

Al nacimiento de la Ciudad (1.870), solo existía una ermita de Ntra. Señora junto al cementerio, en una de las esquinas de la plaza, hoy llamada de La Constitución.
En Agosto de 1.870, se acuerda por el Ayuntamiento unirse a la iniciativa popular de construir una nueva Iglesia.
En Marzo de 1.880 se demolió ésta Ermita, dado su estado ruinoso.

PRIMERA PIEDRA.

El 2 de Mayo de 1.873, por el Sr. Obispo Fr. Félix María de Arriete y Llano, se procedió a colocar la primera piedra, en terrenos cedidos gratuitamente por D. Juan Garesse y bajo la dirección, también gratuita del maestro de Obras D. Juan Gil.
Posteriormente el Ayuntamiento cedió más terrenos, en los baldíos existentes al norte de los Pabellones Militares.

CREACIÓN DE LA PARROQUIA.

En 1.873, El Sr. Obispo Fr. Félix María de Arriete, le erigió en Parroquia independiente de la de San Roque.
En 1.875, siendo Obispo D. Jaime Catalá y Albosa, se gestiona que sea reconocido, por el Gobierno, el Curato creado en 1.873.
En 1.879 se concluyeron las obras, inaugurándose el nuevo templo el 8 de Diciembre, festividad de La Patrona.
Las Obras fueron dirigidas por el Sr. Cura Ecónomo D. Santiago Fernández Cano, aportándose para su construcción más de nueve mil duros.
Fue reconocida ésta Parroquia por el poder civil por R.D. de 22 de mayo de 1.880.

OBRAS POSTERIORES.

El 29 de Enero de 1.890 se acuerda por el Ayuntamiento comprar el reloj y efectuar las obras necesarias para su colocación.
En 1.898, se construye por el entonces Párroco D. José Fernández Ramírez, el archivo, sacristía y habitación del Párroco.
En Marzo de 1.901, por los Señores Larios se adquiere y coloca una nueva campana para el reloj.

REFORMAS.

En 1.916 se dona por la Duquesa de Parcent el retablo barroco del Altar Mayor.
En 1.954 el ayuntamiento dona una imagen de La Inmaculada que, bendecida el 8 de Diciembre, preside desde entonces el Altar Mayor.
Recientemente se cambió el antiguo sistema de cuerdas para accionar por un sistema electrónico.
En 1.989 se realizaron obras para consolidar la bóveda del coro y de la espadaña.
En 1.994, se dedicó la Iglesia, haciéndose el altar de mármol en el Presbiterio, con mármoles procedentes del primitivo altar mayor.
El 10 de Noviembre de 2.005, siendo Párroco D. Juan Antonio Valenzuela García, se decreta la designación de la Parroquia de la Inmaculada, como Santuario mariano diocesano (canon 1.230).

Martes, Agoso 5, 2008

El origen de nuestra parroquia

Entre las primeras edificaciones realizadas desde que comenzó la formación de esta ciudad, entonces aldea, se contaba la Ermita de Nuestra Señora. Era de propiedad militar, y su capilla era tan pequeña que apenas daba cabida a unas 80 personas. En agosto de 1870 el Ayuntamiento, a iniciativa de la mayor parte del vecindario y dado el mal estado de la capilla de Nuestra Señora, decide la construcción de una Iglesia. En diciembre de este año es designada una comisión para elegir el lugar de su edificación.

Comienzan las obras, que se van realizando a medida que lo permiten las colectas, por lo que sufren numerosas paralizaciones. En 1875 se reanudan las gestiones para la edificación de un templo parroquial, independiente del de San Roque. En 1879 el Sr. Obispo Don Jaime Catalá convocó una Junta de Personas Notables, que acordaron erigir un templo parroquial usando las obras realizadas, haciendo éste ofrecimiento de cuantos recursos fuesen necesarios.

El nuevo templo fue inaugurado el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, bajo cuya advocación fue puesto. Se invirtieron es esta obra más de nueve mil duros, obtenidos de las limosnas de los feligreses y otras ayudas.

Aunque fue abierto al culto, aún quedaba mucho por hacer en su interior: faltaban las bóvedas, el coro, el órgano, el retablo del altar mayor,… Debido a los temporales de lluvia, se resienten sus tejados, hasta el punto de no poder celebrarse misa los días de lluvia. El párroco debe volver a buscar recursos, implorándolos al vecindario.

En 1899, el alcalde don Manuel Santoro de Rosa, expone al Ayuntamiento que “…que debido al notable crecimiento del vecindario, en su mayoría de clase obrera, se hace necesario un reloj público que marque a los obreros las horas para ir con puntualidad a sus trabajos, el cual estaría instalado en la torre de la Iglesia Parroquial”. En esta cuestión, al igual que en el logro de muchas mejoras realizadas en la parroquia hay que hacer destacar la labor del Padre Cantizano.

Fuente: Lineanet.